jueves, 24 de marzo de 2022

Sangre

No sé dónde escuché que la pena se carga en la sangre
genealogías sucias de melancolía
camadas enteras de humores lánguidos e insípidos.
Todo lo pienso sumergiendo la mano en lavaplatos turbio con trastes de anoche;
raspando grasa la sangre tira
raspando grasa recorro mapas filiales infelices, llenos de desdén.

Las vidas frustradas
¿a quién le tocan?
loteamos una herencia de malestares
todos quieren que la cría sea como el papá
temen el gesto ajeno.
Pero el pool de los genes no siempre alcanza:
nacen colipatos, deformes, psicopáticos, edípicos
cargan otra sangre de fatalidades
lavan otros trastes
y aun así lloran las mismas lágrimas.

martes, 15 de junio de 2021


El desempeño al borde de los límites me cuaja
esa sensación flemática de la debilidad;
no respetar los ritmos por creer en la posibilidad de acelerar los procesos
atascarse atracarse
y olvidar que hasta los objetos inertes se cansan, ¿no se te ha roto algo alguna vez?

De repente se descubren nudos musculares que una no sabía;
el dolor a veces calma, me obliga a saberme frágil,
aun cuando pienso en el castigo que llega por botarse a paro productivoreproductivo
autodisciplinamiento por prolongar unas cuantas horas la espiración y encogimiento.

Estar frágil es desertar del estado de disociación
altamente incompatible con la vida productiva, con la defensa activa,
con la violencia, con la anteposición al conflicto,
y aun así el problema jamás fue disponer el cuerpo frágil
ni la carne, ni la renuncia.

A veces me siento débil de manera voluntaria,
me duele o lloro, o reposo de la contención diaria,
de la tensión de los músculos, de la frustración de no poderse los brazos
despejo el cuerpo de toda resistencia
una desconocida sensación de fragilidad sin rotura
¿se sentirá así ser una cajita de música?
quieta, artilugio.

domingo, 17 de enero de 2021

continúa funcionando

me pregunto cuántas veces al día digo la palabra cansancio
qué es cansancio
y cómo estará descrito el cansancio a lo largo de la historia
¿estaba permitido estar cansado? ¿cómo se cansaban otras sociedades?
cansancio moderno sociedad del cansancio dice ese posmo famoso

me pregunto si el cansancio es un estado o es un proceso
y qué viene después del cansancio
dejar de estar cansado o dejar de estar
de sostener la voluntad de existencia y resbalar
suave, a una muerte menos seca que vivir tan cansado.

si estar cansado era una respuesta nos equivocamos;
si estar cansado era parte una conspiración no la vimos
volvimos al trabajo el lunes como si nada
ignoramos que nos empujaba a romper todo
¿y si el cansancio era desobediencia al sistema productivo
y no la enfermedad del capitalismo?

pienso cuántas veces tendré que llevar mi cuerpo al límite para dejar de dudar
que también soy un ser sensible
y que sostengo una existencia de cuerpo vivo
aun cuando me esmero en buscar la pieza que me falta
para convertirme en un cyborg completo

viernes, 4 de diciembre de 2020

Desertora

Antes nunca me castigué por querer ser con otros
nadie me comisariaba los afectos
era más fácil renunciar a la personalidad
amalgamarse a los llamados y ceder a la saliva,
no había temor a que se desdibujaran los límites del yo
no nos obsesionaban las barreras de latex y los besos pulcros
muy poco miedo al escupo, poco miedo a la herida
al tajo abierto como espacio de encuentro;

quizás sí quería dejar de ser una persona
y ser más una masa, corpórea
ser linfa, flujos, humores
devenir trepadora 
de crecimiento húmedo y callado.

Antes no había cobranza
ni comisario ni inversor
nadie tasaba cuánto costaba de una misma querer
cuánta vida y cuánta muerte;

querer desde la entraña telúrica
embarrarse de camaraderías
de pasiones bajas de fiebres fulminantes
querer ser desertora de la personalidad
para llegar a retirarse de una misma
buscar la pampa compartida
las sábanas tiernas de la solidaridad.

Y ahora que vivimos o más bien desvivimos
hallamos en cada una de nuestras viviendas
los perfectos muros de la personalidad
nuestra propia propiedad 
privada de ethos viviente:
lo que es la interdependencia de los cuerpos porosos,
membranosos, amorosos;
propiedades privadas del intercambio vivo,
rítmico y lúbrico;

y ahora cada quien a su mazmorra, impenetrables
ya solo me encuentro incompleta.

jueves, 3 de diciembre de 2020

Cómo iba a saber que se me estaban cayendo 
los pedazos
si había tanto ruido
y no escuchábamos el golpe con la acera,
caminábamos muy rápido
a mí me cuesta concentrarme cuando hay que afanarse 
tanto en alcanzarte el paso
¿a dónde vamos tan rápido?
tu modo a veces no me gusta porque pesa
y yo vine al mundo ligera
para correr más rápido cuando tengo miedo
alzarme alto cuando me canso de la gravedad
acompañarme de otras cosas que flotan y me hacen 
cosquillas en los brazos
porque le tengo tanto miedo a la soledad como a hundirme.

lunes, 14 de septiembre de 2020

Uña y mugre

Si seguimos higienizando la vida
a cada espacio le toca la desaparición;
no aprendimos nunca del cuidado
por eso desaparecemos todo
tiramos la mierda al pozo séptico,
se hunde,
nos aseguramos de no darle bienvenida a la suciedad
aún cuando no tenía interés en venir.

Tú a qué le tenís miedo, me pregunto yo
si no pasa nada con el polvo
las alergias son estacionales
la mierda se friega con cloro,
yo no le tengo miedo a partirme las manos
solo temo que buscando blanquear todo
terminemos borrando lo que nos da forma
terminemos extirpando los males 
en vez de aprender, una vez más, a querer sin mutilarse 
a querer sin ignorar la prole de nuestros afectos,
a querer sobre el excremento y el sebo
querer la costra y el pellejo quemado.

Higienizamos el patiperraje y terminamos tropezándonos con la muerte 
una muerte sin bombo y sin llanto,
abrazamos la antisepsia y las lámparas incandescentes 
aún cuando vemos como se amontonan los bichos
chamuscados, antes de caer al olvido del plástico.

Otros lugares para la muerte
otros lugares para la vida
si le restamos espacio a la suciedad
¿dónde vamos a vivir,
sabís tú?